En la industria moderna, el color no es un atributo subjetivo ni una cuestión estética secundaria. En sectores como recubrimientos, plásticos, automotriz, impresión, empaques y bienes de consumo, el color forma parte de las especificaciones técnicas del producto y está directamente ligado a la percepción de calidad del cliente final.
Para garantizar esta consistencia, las empresas utilizan equipos de medición de color, principalmente espectrofotómetros y colorímetros, que permiten evaluar el color de forma objetiva, repetible y bajo estándares internacionales.
¿Por qué no basta con la evaluación visual?
El ojo humano está influenciado por múltiples factores:
- Iluminación
- Fatiga visual
- Experiencia del operador
- Condiciones ambientales
Esto provoca diferencias de criterio incluso entre personas capacitadas. Los espectrofotómetros eliminan esta variabilidad al medir el color mediante valores numéricos como CIELab, L, a, b* y ΔE**, permitiendo comparaciones exactas entre muestras y estándares.
Tipos de equipos de medición de color
En Macrolab se manejan diferentes soluciones según la aplicación:
- Espectrofotómetros de sobremesa, ideales para laboratorio, formulación y control de calidad avanzado
- Espectrofotómetros portátiles, diseñados para medición directa en planta o en producto terminado
- Colorímetros, utilizados para controles rápidos donde se requiere verificación constante
Cada equipo cumple una función específica dentro del proceso productivo y su correcta selección impacta directamente en la reducción de rechazos y reprocesos.
Beneficios directos en la operación
El uso de equipos de medición de color permite a las empresas:
- Asegurar uniformidad entre lotes
- Detectar desviaciones de color en etapas tempranas
- Reducir desperdicio de materia prima
- Cumplir con especificaciones del cliente y normas internas
- Facilitar auditorías de calidad